Tic tac, tic tac…los tres caballeros del tiempo...

  • By: Verónica Frigeri
  • 12 septiembre, 2019
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Tic tac, tic tac…los tres caballeros del tiempo..

Para contarles esta historia, pensé en erase una vez, había una vez y todas las formas posibles de contarles lo que paso en un lugar “sin nombre”. Un lugar donde todo el espacio es ilimitado e infinito. Allí Vivian,  o convivían como podían, un señor muy aseñorado, rimbombante y muy serio , llamado “Urgente”, un joven dinámico, con la mirada llena de esperanza, con ganas de crecer y progresar, llamado “Importante” y un niño, de esos niños que llaman siempre la atención de sus padres, con miradas encantadoras o con berrinches inigualables, llamado “Superfluo”.

El señor “Urgente”, que siempre tenía la pedantería en la punta del pensamiento, creyendo ser el dueño de la verdad, propuso al joven “Importante” y al niño “Superfluo”, una carrera contra nada más, y nada menos, que el Señor “Tiempo”. El señor “Tiempo”, era un anciano sabio, de esos ancianos que tienen el brillo en la mirada, la palabra pausada y la respuesta lenta pero asertiva. Y esos ojos picaros, de conocer todos los secretos, trampas, y reglamentos, que le hacían ganar cualquier desafío. Desde una carrera, un debate, un juego y todo todo lo que le pusieran en el camino.
“Urgente”, sostuvo que participarían los cuatro en la contienda, y la misma, tendría lugar en todos los confines del universo, en cada ser vivo, en cada hombre , en cada mujer; y así fue que se desato la carrera contra el tiempo. Donde a veces ganaba lo importante, otras lo urgente, y muchas (más de la que nos gustaría contar) ganaba lo superfluo, con su mirada encantadora o su berrinche inigualable. Pero el ganador indiscutido, porque sabía “el como”, siempre, siempre fue el “Señor Tiempo.”
¿Cuántas veces nos decimos a nosotros mismos, “no tengo tiempo”?.
Pero, ¿Cómo tendríamos algo que no nos pertenece?. Si, el tiempo no nos pertenece. Solo Es, Existe y transcurre, corre su carrera, y como en el cuento, casi siempre gana.
Imagino que estarás pensando: ¡Si así arrancamos!. Si te dio curiosidad la historia, te sugiero seguir leyendo un rato más. Tiene final de Hollywood y un actor principal que te hará sonreír.
Como el tiempo es algo intangible y como también lo hemos digitalizado, no lo vemos pasar. Hace tiempo un estudiante a quien conozco, fallaba en sus exámenes escritos, una y otra vez. Estudiaba, repetía, memorizaba, analizaba, usaba cuanta técnica de estudio se presentaba. Al analizar esos exámenes, observé que, cada respuesta tenía escasas palabras. La forma de las letras era como si estuviese apurado. Entonces le pregunté: ¿Por qué contestaste tan poco, si habías estudiado más que suficiente?, y su respuesta fue: “Porque temo que no me alcance el tiempo”. ¿Cuál sería, entonces, la solución al problema?, un reloj analógico, de esos con agujas y cuerda (como los de mi abuelo). Para que pudiera medir y visualizarlo el tiempo. Tomarse minutos para pensar, o apurarse, si era necesario.
Lo mismo nos ocurre a la hora de enfrentar el día, un proyecto o cualquier cosa donde esté involucredo al Señor Tiempo. En esa carrera loca de lo Urgente, lo Importante y lo Superfluo
contra el Tiempo, nos vamos perdiendo a nosotros mismos. La carrera tenía lugar en nosotros ¿te acordás? Y así como en un examen, se solucionó mucho la ansiedad de no tener tiempo con un reloj, que cuantifique y visualice, para todos los días tener a la mano una lista, una agenda, un elemento tangible que nos permita ver y cuantificar, puede ser la diferencia entre lograr objetivos y ganarle a ese sabio pícaro que es el Tiempo.
Pero vamos a lo importante, que nos vamos perdiendo en el relato. Antes de pasar a un truco que aprendí, vamos a definir a cada uno de los personajes. Existen diferentes urgentes, importantes y superfluos como personas existen en el mundo. Básicamente, lo superfluo es aquello que SI podemos dejar para después, eso que nos tienta a posponer o aplazar lo urgente y lo importante. Ahora bien, entre estos dos últimos, cuesta más identificar el límite. Recordemos que es la lucha entre un señor, muy aseñorado y un joven muy dinámico. Y ambos, desean el primer puesto. Lo urgente, entonces, será aquello que si no lo realizo se ponen en juego cosas que pueden tener consecuencias desfavorables para mis intereses. Lo identifico por la necesidad. Lo importante es, entonces, aquello que es muy valioso para cada uno de nosotros y por eso para cada quien es diferente. Lo descubro porque el valor inherente en si mismo.

Les propongo un pequeño ejercicio:

1. Tomar una pausa. (Café/te de por medio)

2. Detener el tiempo tanto como lo necesites

3. Toma un lápiz y un papel. 4. En la parte superior de la hoja, anotar que querés lograr. En esta semana, por ejemplo

5. Luego, Dividí el papel en tres columnas, la primera para lo urgente, la segunda para lo importante y la tercera para lo superfluo.

6. Con la definición que te compartí, anota acciones que coincidan con la definición de cada columna. Será sencillo identificarlas por separado

7. Cuando hayas terminado, en una agenda de vista semanal, o en un papel con los días de la semana, volcar cada acción, en día y horario en que la vas a realizar. Es fundamental, que puedas visualizar y medir el tiempo. Así podrás ver si alguna cambia de clasificación de acuerdo a los tiempos que tengas establecidos. Te sugiero dejar lo superfluo para el final, y determines si eso te restará tiempo de lo importante y lo urgente.

Todos tenemos diferentes relojes biológicos, entonces, algunos estamos más activos por la mañana y otros más activos por la tarde. Te sugiero acomodar tus acciones de acuerdo a ese reloj. Para poder lograr cada acción, sin encontrarte que no tenes ganas.
A medida que el Señor Tiempo corra la carrera, y vayas haciendo las acciones que anotaste, aparecerá el último y UNICO protagonista de esta historia. De este protagonista lo que voy a contarte es que es un ser con talentos, posee el timón del tiempo. Y ya no dice: “Pero!! Es que yo no tengo tiempo”, ahora puede decir: ¡al TIEMPO LE GANO YO!
Porque el protagonista de esta historia está leyéndola, reescribiéndola.
El protagonista de esta historia, SOS VOS!!!
Verónica Laura Frigeri

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